Alojar tu infraestructura fuera de la oficina tiene una pega evidente: ya no puedes acercarte y tocarla. Cada actuación física se convierte en un desplazamiento, o en confiar a ciegas en el personal de un centro de datos que no conoces y que atiende a cientos de clientes por cola de tickets.
En CPD Titán la respuesta es soporte técnico con técnicos propios: el mismo equipo que opera la instalación ejecuta tus actuaciones físicas — las llamadas manos remotas — y te da soporte de infraestructura con conocimiento real de la sala, la red y tu despliegue.
Qué cubre el soporte técnico de CPD Titán
Todo lo que exige presencia física delante de tu equipo, más el soporte de infraestructura que lo rodea. Sin recargos opacos ni categorías rebuscadas: esto es lo que hacemos.
- Reinicios y actuaciones básicas
- Reinicio físico controlado de servidores y equipos, comprobación de arranque y verificación de que el servicio vuelve. La actuación más simple y la que más urge cuando hace falta.
- Cableado y conexiones
- Conexión y desconexión de equipos, sustitución de latiguillos, revisión de conexiones y etiquetado. El cableado limpio y documentado no es estética: es velocidad cuando hay un problema.
- Sustitución de componentes
- Cambio de discos, fuentes de alimentación, tarjetas o módulos siguiendo tus instrucciones, con tu material en depósito o coordinado contigo. Tú decides el qué; nosotros ponemos las manos.
- Comprobaciones físicas
- Verificación in situ de lo que ningún panel remoto te enseña: indicadores luminosos, pantallas de estado, ruidos anómalos, conectores. Un vistazo experto delante de la máquina resuelve dudas que a distancia se eternizan.
- Gestión de accesos
- Si tu equipo necesita intervenir en persona, gestionamos su entrada con el control de acceso perimetral e interior 24 horas y lo acompañamos hasta el rack. Todo acceso queda registrado.
- Soporte de infraestructura
- Más allá de las manos: técnicos que conocen la energía, la red de triple operador y la climatización de la instalación, y que te asesoran cuando tu problema está en la frontera entre tu equipo y el entorno.
Manos remotas: tus manos dentro del CPD
El concepto es simple: tú diriges, nosotros ejecutamos. Nos pasas la instrucción — qué equipo, qué actuación, qué resultado esperas — y un técnico la ejecuta delante de la máquina, contigo al teléfono si la intervención lo pide.
Cada actuación queda documentada: quién la pidió, qué se hizo, cuándo y con qué resultado. Y hay una regla que no rompemos nunca: nadie toca tu equipo sin la instrucción de un contacto autorizado por ti. Tu hardware es tuyo; nosotros solo somos las manos.
Canales directos y tiempos honestos
Las peticiones entran por canales acordados contigo — teléfono, correo o sistema de incidencias — y las atiende un técnico, no un filtro comercial que apunta el recado. Si llamas porque un servidor no arranca, hablas con alguien capaz de plantarse delante de él.
Sobre los tiempos, preferimos ser honestos a quedar bien: no vamos a prometerte minutos exactos en una tabla de marketing. Lo que hacemos es clasificar cada petición por impacto — un servicio parado pasa por delante de cualquier tarea programada — y acordar contigo por escrito, antes de empezar, la cobertura que tu caso necesita. Y cumplir lo acordado.
Cómo funciona una petición de soporte
Del aviso al cierre, el recorrido es siempre el mismo — y siempre queda rastro.
- 01 · Petición
- La abre uno de tus contactos autorizados por el canal acordado, con la descripción de qué hace falta y en qué equipo.
- 02 · Clasificación
- Un técnico valora el impacto, confirma la actuación contigo si hay dudas y la prioriza: lo que para tu servicio va primero.
- 03 · Ejecución
- El técnico realiza la actuación en la instalación siguiendo tus instrucciones, contigo en línea si la intervención lo requiere.
- 04 · Cierre documentado
- Recibes el detalle de lo realizado: qué se hizo, cuándo y con qué resultado. Sin actuaciones fantasma ni cierres sin explicación.
Murcia frente a un CPD a 400 kilómetros
Cuando tu infraestructura está en un centro de datos a 400 kilómetros, cada intervención física es un viaje, una jornada perdida o una gestión a ciegas con personal que no conoces. CPD Titán está en la Región de Murcia, con el equipo técnico en la propia instalación.
Para empresas de Murcia, Alicante, Almería y Albacete eso significa poder plantarse delante de su rack en el día si lo necesitan — aunque con manos remotas casi nunca haga falta. Y para clientes de la Comunidad de Madrid significa justo lo contrario, con el mismo valor: no viajar nunca, porque las manos ya están allí.